La rueda de la vida

Tal vez esta introducción sea de utilidad. Durante años me ha perseguido la mala reputación. La verdad es que me han acosado personas que me consideran la Señora de la Muerte y del Morir. Creen que el haber dedicado más de tres decenios a investigar la muerte y la vida después de la muerte me convierte en experta en el tema. Yo creo que se equivocan.

Título: La rueda de la vida
Autor:  Elisabeth Kübler-Ross
Traductora: Amelia Brito
Editorial: Zeta

El día antes de la felicidad

Descubrí el escondrijo porque el balón había ido a parar allí. Detrás de a hornacina de la estatua, en el patio del edificio, había una trampilla tapada por dos tablones de madera. Me di cuenta de que se movían cuando puse el pie encima. Me entró miedo, recuperé la pelota y me esabullí hacia fuera entre las piernas de la estatua.

Título: El día antes de la felicidad
Autor:  Erri de Luca
Traducción: Carlos Gumpert
Editorial: Círculo de lectores

Últimas noticias del paraíso

Vivíamos relativamente cerca del Híper y un poco más lejos del Zoco Minerva, de dos plantas y techo abovedado de cristal, donde me había montado mucho de pequeño en un Alfa Romeo que funcionaba con veinte duros. Nuestra casa era un chalet con un jardín extremadamente cuidado en la época de mi infancia y algo más salvaje en la adolescencia. Era el número dieciséis de la calle Rembrandt, que hacía un poco pendiente hasta la parada del autobús, allá abajo, al otro lado de la carretera, de donde arrancaba un enorme solar en venta que rodeaba la solitaria y pequeña marquesina roja. A veces las lunas de la mrquesina, que servían para proteger del viento y la lluvia, aparecían hechas añicos, regando toda la acera de piedrecillas de cristal. Así que los viajeros se refugiaban echando pestes entre los inclementes hierros sin protección hasta que llegaba el 77.

Título: Últimas noticias del paraíso
Autor:  Clara Sánchez
Editorial: Punto de lectura

Estupor y temblores

El señor Haneda era el superior del señor Omochi, que era el superior del señor Saito, que era el superior de la señorita Mori, que era mi superiora. Y yo no era la superiora de nadie.

Podríamos decirlo de otro modo. Yo estaba a las órdenes de la señorita Mori, que estaba a las órdenes del señor Saito, y así sucesivamente, con tal precisión que, siguiendo el escalafón, las órdenes podían ir saltando los niveles jerárquicos.

Así pues, en la compañía Yumimoto yo estaba a las órdenes de todo el mundo.

Título: Estupor y temblores
Autor:  Amélie Nothomb
Traducción: Sergi Pàmies
Editorial: Anagrama

Siddharta


“Siddharta, el agraciado hijo del brahman, el joven halcón, creció junto a su amigo Govinda al  lado de la sombra de la casa, con el sol de la orilla del río, junto a las barcas, en lo umbrío del bosque de sauces y de higueras”.

Hermann Hesse

(Traducción: Monserrat Martí Brugueras)

Esperando un respiro

Se supone que en estos momentos estoy cachondísima por el simple hecho de que me estoy vistiendo para una fiesta de Año nuevo a la que me ha invitado un tío que se llama Lionel. Sheila, mi hermana pequeña, ha insistido en darme su número de teléfono porque el tipo vive aquí en Denver y resulta que el coñazo de su marido jugaba a baoncesto con él en la Universidad de Washington hace once años, y como da la casualidad de que todavía soy soltera (lo que para ella es una calamidad teniendo en cuenta que soy la mayor de cuatro hermanos y la única que aún está por dar el “sí”), está preocupada por mí. Tanto ella como mi madre  se figuran que estoy muriéndome de soledad, lo cual no es  verdad. En realidad, tengo mis horas bajas y mis horas altas, pero todavía no he llegado al extremo de agarrarme al primero que se presente. Hay una gran diferencia entre tener sed y estar deshidatada.

Título: Esperando un respiro
Autor:  Terry McMillan
Traducción: Roser Berdagué
Editorial: Anagrama

Dailan Kifki

El jueves yo salía tempranito a pasear mi malvón por la verda, como todos los jueves, cuando al barir la puerta ¡zápate! ¿Qué es lo que vi? El zaguán bloqueado por una enorme montaña gris que no me dejaba pasar.

¿Qué hice? La empujé. Sí, empujé la montaña y consegú sacarla a la vereda. Y allí vi, creyendo soñar, que la montaña era nada menos que un elefante. ¿Se dan cuenta? ¡Un elefante!

Título: Dailan Kifki
Autor:  María Elena Walsh
Editorial: Siruela

El club de los viernes

Abierto de martes a sábado
De 10 de la mañana a 8 de la tarde
¡Sin excepciones!

Un cartelón colocado tal cual en el rellano de lo alto de las escaleras anunciaba el horario de WALKER E HIJA: LABORES DE PUNTO en letras multicolor. Aun así, Georgia Walker -normalmente ensimismada en cuadrar la caja y  recoger los hilos sueltos del suelo- rara vez hacía nada por cerrar con llave hasta que no eran por lo menos las ocho y cuarto… o más tarde.

En lugar de eso, ella se sentaba en el taburete del mostrador intentando hacer caso omiso del ruido del tráfico que llegaba de abajo, de la transitada avenida Broadway de Nueva York, y reflexionaba sobre las  ventas del día o preparaba la clase de punto para principiantes que daba cada tarde a las amas de casa que buscaban un aparente sello deitintivo de auténtica maternidad. Anotaba los número con un lápiz que crujía sobre el papel, y suspiraba. El negocio iba bien, pero siempre podía ir mejor.

Título: El club de los viernes
Autor:  Kate Jacobs
Traducción: Montse Batista
Editorial: EMbolsillo

Los guardianes del libro

Desde el principio mismo, debería aclarar que éste no es el encargo típico.

Me gusta trabajar sola, en mi propio laboratorio, pulcro, silencioso y bien iluminado, donde la temperatura está regulada y tengo a mano todo lo necesario. Es cierto que me he labrado una reputación por ser la clase de profesional que trabaja eficientemente fuera del laboratiorio si es necesario, cuando los museos no están dispuestos a pagar los seguros para el transporte de una obra o los coleccionistas particulares no desean que se sepa con exactitud lo que poseen. También es cierto que para realizar algún trabajo interesante he tenido que viajar al otro extremo del mundo. Pero nunca a un lugar como éste: el salón de juntas de un banco, en medio de una ciudad cuyos habitantes han dejado de dispararse hace apenas cinco minutos.

Título: Los guardianes del libro
Autor:  Geraldine Brooks
Editorial: Círculo de Lectores
Traducción: Claudio Molinari

LA MARAVILLOSA VIDA BREVE DE ÓSCAR WAO

Dicen que primero vino de África, en los gritos de los esclavos; que fue la perdición de los taínos, apenas un susurro mientras un mundo se extiguía  y otro despuntaba; que fue un demonio que irrumpió en la Creación a través del portal de pesadillas que se abrió en las Antillas. Fukú americanus, mejor conocido como fukú -en términos generales, una maldición o condena de algún tipo: en particular, la Maldición y Condena del Nuevo Mundo.

Autor: Junot Díaz

Editorial: Mondadori

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